domingo, 20 de abril de 2014

LA CRISIS DEL AJEDREZ PERUANO

Por considerarlo de interés público y un análisis de nuestra realidad ajedrecística, comparto con Uds. el artículo publicado por nuestro crédito el GM Julio Granda en su facebook.


"LA CEGUERA DE LA MISERIA"

Hace ya varios años que sufrimos en el Perú una galopante pérdida de valores. La palabra está muy devaluada, todo fraude parece ser posible y en esa vorágine variopinta se han establecido patrones que lamentablemente "guían" el accionar de ciertas personas. Tales acciones suelen estar enmascaradas, pero "relucen" especialmente cuando alguien familiarizado con ellas, encuentran en cualquier cargo, especialmente público, el terreno ideal para hacer de las suyas. No conciben otra forma de obrar y para colmo a sí mismas se quieren insuflar un halo mesiánico como si fueran los dueños de la verdad.


El ajedrez al ejercitar un pensamiento lógico se supone debería sacudirse de estos bribones altisonantes que sólo buscan sacarle el máximo rédito a su entrenada vocación delictiva. Desafortunadamente, los mismos condicionantes para ser dirigente deportivo, propician que accedan al cargo gente sin escrúpulos y que "alentados" por la reinante corrupción, campen a sus anchas. Sobran casos en nuestro país en los que connotados políticos, mancillen los más elementales conceptos de honradez y decoro y lo que es más indignante, arropados casi siempre en el manto de la impunidad.


En su incapacidad para reconocer los hechos que su propia rapiña les delata, llegan al extremo, en su desenfrenada verborrea barata de soltar y argüir grotescos infundios contra quienes con propiedad les criticamos. ¿Sospecharán que mientras más pretenden encubrirse, más notoria es su miseria? Por supuesto hay una camarilla de "incondicionales" que incentivados por pequeñas prebendas, les honren con su rastrera complicidad y otros que en su cobardía claudiquen con su silencio. Preocupa sobremanera que como en una mala partida de ajedrez, se establezca un pacto de estupidez donde irremediablemente creen ganar los que profesan la cultura de la cloaca.


Me costaba asimilar por qué el hecho de ser un gran maestro y vivir de una actividad cada vez más difícil y sacrificada no genere ningún respeto en este tipo de dirigentes que al fin y al cabo también juegan ajedrez. Al margen de suposiciones subjetivas , creo haber encontrado una explicación:


- No les interesa para nada que haya jugadores fuertes e independientes que no se van prestar a sus manipulaciones
- En su aviesa concepción dirigencial, sólo buscan ganancias deshonestas y un GM obviamente no les va a proporcionar ninguna.
- En su limitada visión, consideran que ser profesional del ajedrez es algo marginal. ¿Acaso no es un mérito lograr un título que porcentualmente muy pocas personas en el mundo lo consiguen? ¿No puede ser catalogada de una actividad provechosa, alguien que con su esfuerzo y talento representa a su país? ¿No sería estimulante para los jóvenes talentos, constatar que un GM de ajedrez merece un trato deferente?


Todas estas interrogantes surgen con el ánimo de dignificar una actividad y que obviamente no van a tener eco en quienes sólo buscan oscuros intereses. Sólo pretendo hacer una pequeña reflexión y que la misma pudiera inspirar en la comunidad ajedrecística, una sinergia que nos vaya librando de tanta inmundicia.


Quiero expresar públicamente mi solidaridad con mis amigos, el GM Emilio Córdova y el GM Georgui Castañeda que junto a mí, hemos recibido la fétida descarga de un personaje que ante su falta de argumentos y escasez de autocrítica, pretende en su fraudulenta y retorcida retórica, contaminarnos con su más que evidente y declarada mediocridad. Tal vez en su defensa surja alguien, aparte de su consabido escudero, que al menos esboce criterios consistentes ya que la comunidad está harta de su febril autobombo y proclamas delirantes, que en nuestro ámbito real, sí tienen nocivas consecuencias.


GM Julio Granda
Salamanca - España, 19 de abril del 2014


Fuente: Facebook Julio Granda

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